Atajos de teclado y búsqueda global
Cmd+K abre la búsqueda global, que encuentra clientes por nombre, CIF o email, y citas por ubicación. Hay atajos de dos teclas para saltar entre módulos y crear registros sin tocar el ratón.
Cmd+K abre la búsqueda global, que encuentra clientes por nombre, CIF o email, y citas por ubicación. Hay atajos de dos teclas para saltar entre módulos y crear registros sin tocar el ratón.
Se activa en Ajustes → Seguridad con una app de autenticación. A partir de ahí, entrar pide la contraseña y un código de seis dígitos. Si pierdes el móvil, se recupera con un enlace al correo de la cuenta.
Todas las conexiones externas viven en Ajustes → Integraciones, con el estado de cada cuenta conectada. Desconectar Google detiene la sincronización de calendario sin borrar lo ya traído.
En Ajustes → Datos están la exportación completa RGPD, la exportación por recurso en CSV y tres borrados distintos: solo un negocio, la cuenta programada a 30 días, o la cuenta al instante.
En Ajustes → Apariencia se cambian colores y tipografías de toda la aplicación, y esa identidad se traslada a los documentos que emitas: tus facturas salen con tus colores.
En Ajustes se configuran los datos del negocio, la apariencia, la accesibilidad, las integraciones con Google, la verificación en dos pasos y la exportación o el borrado de tus datos. Disponible en todos los planes.
Se restablece desde la propia pantalla de acceso: llega un enlace al correo registrado y desde ahí se fija una contraseña nueva, de al menos 8 caracteres y que no esté entre las más filtradas.
Si pierdes el móvil con la app de códigos, entra con tu contraseña y pulsa «He perdido el acceso a mi app de códigos»: te llega un enlace al correo de la cuenta que desactiva la verificación en dos pasos.
Un módulo desaparece del menú por dos motivos, y el plan no es ninguno de ellos: o lo has ocultado tú en Ajustes, o no tienes permiso de lectura sobre él. Los de pago siguen visibles en modo demo.
Al registrarte en ANTARES sale «Revisa tu email» y hace falta abrir el enlace para poder entrar. Si no aparece, casi siempre es spam, un alias con errata o el filtro del correo corporativo.
Los cuatro mensajes que devuelve la pantalla de acceso —credenciales incorrectas, email sin confirmar, demasiados intentos y cuenta inexistente— dicen exactamente qué falla, y cada uno tiene una salida distinta.
Cuando todo aparece vacío de golpe casi nunca se ha perdido nada: se está mirando otro negocio. Cada negocio de ANTARES tiene sus propios clientes, documentos y movimientos, sin nada compartido.
Quién puede ver tus datos, cómo exportarlos, qué ocurre exactamente al borrar la cuenta o un negocio, qué se conserva por obligación fiscal y de qué eres responsable tú ante tus clientes.
La aplicación de escritorio para Windows, macOS y Linux ya se puede descargar. Las apps de móvil todavía no están publicadas; en el móvil ANTARES se usa desde el navegador y se puede instalar como aplicación.
Cómo se protege el acceso a tu cuenta, por qué el aislamiento entre negocios vive en la base de datos y no en la interfaz, y qué se puede rastrear cuando hay que explicar quién hizo qué.