ANTARES para clínicas veterinarias
Veterinaria es uno de los dos sectores con ficha propia: cada cliente tiene sus mascotas, con especie, raza, peso, microchip y notas clínicas, y la agenda y las facturas cuelgan del dueño.
Veterinaria es uno de los dos sectores con ficha propia: cada cliente tiene sus mascotas, con especie, raza, peso, microchip y notas clínicas, y la agenda y las facturas cuelgan del dueño.
Una tienda vive del mostrador: catálogo con stock, TPV con lector de códigos, ticket impreso y cierre de caja diario. El resto de módulos son secundarios y conviene ocultarlos.
El trabajo va por obra: presupuesto, aprobación, ejecución y factura. Las carpetas de documentos hacen de expediente por obra y los fichajes cubren el registro de jornada a pie de tajo.
Encargos largos, facturación por hitos y clientes que se repiten. Las tareas vinculadas al cliente y las carpetas de documentos por encargo son lo que evita reconstruir el histórico a mano.
Academias, clases particulares y formación a empresas: la agenda lleva las sesiones, los clientes son alumnos o empresas, y la facturación mensual recurrente es el grueso del trabajo.
El TPV cobra, descuenta stock e imprime el ticket, y el cierre de caja cuadra el día. Lo que ANTARES no tiene es comandas por mesa ni comunicación con cocina, y conviene saberlo antes.
Talleres de fabricación y producción a pedido: presupuesto, albarán y factura, con stock de producto terminado. No hay escandallos, órdenes de fabricación ni materia prima por componente.
Transportistas y empresas de reparto: albaranes de entrega, facturación mensual al cargador y fichajes desde el móvil con la ubicación del momento, que es lo que exige el registro de jornada.
Peluquerías, fisioterapia, estética, podología o clínicas dentales: negocios de cita previa donde la agenda manda, los recordatorios reducen las ausencias y el mostrador cobra al terminar.
Pocos clientes, muchas facturas recurrentes y varios interlocutores por empresa. El organigrama de contactos y las sedes hacen que un plan pequeño baste aunque trates con empresas grandes.
Taller mecánico es uno de los dos sectores con ficha propia: cada cliente tiene sus vehículos, con matrícula, marca, modelo, año, bastidor y kilometraje, y el historial cuelga del vehículo.
Estudios y freelance de desarrollo: pocos clientes, facturación recurrente y un tablero por proyecto. Con webhooks desde Standard y API REST desde Business, ya se puede integrar de verdad.
Si tu negocio es una clínica veterinaria o un taller, la ficha de cliente gana una pestaña propia para mascotas o vehículos, con sus campos específicos. El resto de sectores usa la pestaña de sedes genérica.
Hay doce sectores para elegir, pero solo Veterinaria y Taller mecánico cambian algo de verdad: activan una pestaña propia en la ficha de cliente para mascotas o vehículos.